Pides a la IA ayuda para preparar una nota destinada a una reunión entre colegas. La respuesta contiene información que reconoces, una explicación de por qué el grupo supuestamente se comporta de cierta manera y una sugerencia organizativa. Todo aparece en el mismo párrafo y con el mismo tono seguro. Antes de usar el texto, conviene distinguir qué está documentado, qué se interpreta y qué solo se propone.

Para psicólogos y psicoterapeutas, esta distinción también importa en materiales de estudio y comunicaciones profesionales. Aquí no se trata de evaluar personas ni casos clínicos. Trabajamos con un mensaje y una respuesta completamente inventados para hacer visible el tipo de afirmación de cada frase. Las categorías propuestas son notas de lectura, no un sistema automático para certificar la verdad.

Parte de la información disponible

Imagina que has escrito este mensaje ficticio: «Para la reunión entre colegas del jueves, la sala está disponible desde las 18. Trae una página con una pregunta sobre el artículo. Todavía no hemos elegido quién introducirá la discusión». Ese es todo el material del ejemplo. No conocemos las motivaciones de los participantes ni la hora definitiva de inicio de la reunión.

Antes de leer cualquier propuesta de IA, puedes identificar tres datos explícitos: disponibilidad de la sala, material solicitado e introducción pendiente de asignar. El primero no equivale a una cita fijada a las 18. El segundo pide una pregunta sobre el artículo, sin especificar un resumen completo. El tercero describe una decisión organizativa abierta.

El perfil NIST sobre IA generativa distingue hechos, opiniones e inferencias en su sección sobre integridad de la información. Esta guía general no valida nuestro ejercicio. El primer paso es conservar el mensaje original junto a la respuesta para poder comprobar la distinción.

Reconoce una afirmación documentada

Una frase como «la sala está disponible desde las 18» puede localizarse en el mensaje. Puedes marcarla como «información explícita en la fuente» e indicar el pasaje correspondiente. La etiqueta describe la relación entre ambos textos: no demuestra que la sala esté realmente reservada, que la disponibilidad siga vigente o que no existan otras condiciones.

Para organizar una reunión real, tendrías que comprobarlo mediante las personas y los canales responsables. En el ejercicio seguimos trabajando con el texto inventado. La distinción evita convertir la correspondencia con un documento en una garantía general de exactitud. El propio documento podría contener un error o información que ya no sea actual.

Comprueba también si la respuesta añade un detalle dentro de una frase aparentemente fiel. «La sala está disponible desde las 18 durante dos horas» conserva el inicio, pero introduce una duración ausente. Puedes dividir la frase y separar la información documentada del añadido. Reconocer algunas palabras del mensaje no basta para verificar toda la afirmación.

Haz visible el paso interpretativo

Imagina ahora esta respuesta problemática, también ficticia: «La reunión empezará a las 18. El grupo tiene poca experiencia y por eso necesita un facilitador. Cada participante deberá preparar un resumen completo del artículo». La primera frase concluye más de lo que dice el mensaje; la segunda atribuye experiencia y necesidad; la tercera cambia la tarea solicitada.

No son tres errores del mismo tipo. En el primero se confunde disponibilidad del lugar e inicio de la actividad. En el segundo se explica una supuesta característica del grupo sin información que la respalde. En el tercero se sustituye una instrucción. Separar estos pasos permite entender qué comprobación o corrección hace falta, en lugar de aprobar o rechazar todo el párrafo en bloque.

Una interpretación no es automáticamente inútil. Puede abrir una pregunta si se presenta como tal y se explica su motivo. Aquí puedes plantear si conviene acordar una facilitación, sin afirmar que el grupo tenga poca experiencia. Añadir «quizá» delante de una atribución personal no basta para fundamentarla. A menudo es mejor eliminar la atribución y volver a la decisión organizativa.

Separa las propuestas de los compromisos

«Podríamos acordar antes quién introduce la discusión» es una propuesta sobre la decisión pendiente. No describe algo que ya se haya acordado. Si la incluyes en tu nota, conserva una formulación que muestre su estado y aclara quién tendría que decidir. La IA no convierte una idea en un compromiso del grupo.

Del mismo modo, «Luca introducirá la discusión» añade tanto un nombre como una decisión que el mensaje no contiene. En nuestro ejemplo no existe ningún Luca. Incluso una sugerencia razonable puede cambiar el sentido de la comunicación si aparece como afirmación establecida sin respaldo. No importa solo si la idea sería buena, sino si el texto la presenta correctamente.

Presta la misma atención a expresiones como «debe», «es necesario» y «se ha decidido». Pregúntate qué pasaje autoriza la obligación o el acuerdo. Si falta, reformula como propuesta o deja abierta la elección. No inventes porcentajes de fiabilidad para compensar la ausencia de información: una cifra añadida por el modelo no documenta una decisión.

Conserva el tipo de afirmación al reescribir

Una nota revisada podría decir: «El mensaje indica que la sala está disponible desde las 18 y pide una página con una pregunta sobre el artículo. No especifica la hora de inicio de la reunión. Todavía falta elegir quién introducirá la discusión; propongo acordarlo antes del jueves». La última parte es una propuesta original, claramente separada de la información recogida.

La guía CDC sobre el estado del conocimiento recomienda hacer visibles conocimientos e incertidumbres. Se refiere a comunicación de salud pública, no a certificar respuestas de IA. Aquí nuestra decisión editorial es mostrar el límite entre información, pregunta abierta y propuesta, sin añadir explicaciones sobre las personas.

Puedes pedir a la IA una primera anotación de las frases, pero contrasta cada etiqueta con el original. Si una frase combina información e interpretación, divídela. Si no puedes fundamentar un paso, elimina la afirmación o formula la pregunta necesaria. El resultado útil es un texto cuyo razonamiento puedas explicar, no una serie de etiquetas tranquilizadoras.

Reutiliza solo lo que puedas explicar

Antes de usar la nota, reléela sin las anotaciones internas. ¿Un colega entendería qué información procede del mensaje, qué sigue sin definirse y qué idea propones? Si la incertidumbre solo aparece en tus apuntes privados, llévala también a la frase destinada al lector. Conserva el contexto necesario para evitar un significado más fuerte que el respaldado.

Puedes practicar con un mensaje breve inventado o con material propio no clínico. Para explorar un espacio de IA donde trabajar los borradores puedes probar PsyLab gratis. La comprobación de la fuente, la distinción entre información e interpretación y la responsabilidad de lo que comuniques siguen siendo tuyas.